Guía para la limpieza de ollas, cacerolas y sartenes

Cómo limpiar todo tipo de utensilios para la cocción sin necesidad de detergentes agresivos.

Autor: Editor: Polti Spain Fecha de publicación:
Guía para la limpieza de ollas, cacerolas y sartenes

Si también te gusta cocinar, sin duda trabajarás  con ollas, sartenes y  otros utensilios muy diferentes entre sí, tanto en forma como en materiales. Y si cuando quedan restos de comida pegados en el fondo, te limitas a meterlos en el lavavajillas, es posible que hayas descubierto que los resultados no siempre son los que esperabas.

 

Ante manchas difíciles o incrustaciones obstinadas, es necesario actuar con  herramientas específicas y que mejor resultado nos den según el material al que nos enfrentamos.

 

Aquí tienes una pequeña guía de limpieza  para ollas de diferentes materiales:

 

ACERO INOXIDABLE

Es el material más utilizado tradicionalmente para asegurar una cocción más uniforme, pero si no es antiadherente,  puede ser que se quede siempre algo “pegado”.

Para que vuelvan a brillar con su máximo esplendor  basta con rociar la base con bicarbonato,  añadir un poco de agua caliente y frotar suavemente con el lado áspero de la esponja de cocina.

 

ALUMINIO

Muy utilizado en la cocina profesional, el aluminio es un buen conductor del calor y reduce al mínimo el riesgo de quemaduras, ya que no tiende a sobrecalentarse. Lavar los utensilios de aluminio en el lavavajillas no está recomendado, ya que podrían deteriorarse. Es mejor utilizar agua y  jabón neutro: después de limpiarlo, frota con un poco de aceite de oliva y evita por completo el vinagre y las esponjas abrasivas.

 

VIDRIO

Estamos acostumbrados a utilizar las bandejas de vidrio para la cocción en el horno, pero existen también ollas y sartenes de este material que se pueden poner directamente en contacto con el fogón: por lo general, el vidrio tiene una baja conductividad térmica y una anti adherencia media,

Para quitar las manchas de grasa y quemaduras en el vidrio:

  • Espolvorea bicarbonato de socio

Añade jabón para limpiar los platos (a ser posible ecológico) y llena con agua caliente

  • Deja en remojo por unas horas y limpia con una esponja no abrasiva (la acción abrasiva la realizará el bicarbonato)

 

COBRE ESTAÑADO

El cobre posee todas las cualidades para hornear a la perfección: alta conductividad térmica y uniformidad. Para evitar el contacto directo del cobre con los alimentos, estas ollas se someten al "estañado", es decir, la parte interior está cubierta con una capa de estaño.

Para limpiar las ollas de cobre, se puede utilizar una mezcla de sal y vinagre blanco y frotar con una esponja.

 

HIERRO FUNDIDO

Los utensilios de cocina de hierro fundido son muy versátiles debido a que son adecuados para su uso con gas, en placas de inducción y para cocinar en el horno. La principal característica de este material reside en la capacidad para retener el calor y liberarlo gradualmente; por esta razón, nos permite apagar el fuego y terminar de cocinar.

Para limpiar los materiales de hierro fundido es necesario:

  • Pretratar, poniendo en la olla gua y jabón para platos, y hacerlo hervir en el fuego durante un minuto.
  • Si hay restos pegados a las paredes de la olla, utilizar una espátula de silicona para removerlos delicadamente mientras el agua todavía está hirviendo.
  • Sacar la olla del fuego y quitar el agua sucia.
  • Secar con papel absorbente o un paño y aplicar una pequeña capa de aceite de oliva para mantener el interior del recipiente brillante y liso.

 

 ESMALTE

Las ollas esmaltadas han vuelto a ponerse de moda por  por su atractivo estilo  vintage y por la creencia de que este material es más saludable en comparación con los de metales pesados.

Lamentablemente, el  esmalte tiende a mellarse y mancharse por lo tanto necesita una mayor atención; una óptima limpieza de ollas y sartenes esmaltadas se consigue frotando agua caliente y bicarbonato sobre la superficie con una esponja suave.

 

COBERTURA ANTIADHERENTE

Comodísimas en la cocina, ollas y sartenes antiadherentes nos permiten cocinar reduciendo al mínimo las grasas sin temer que los alimentos se peguen sobre el fondo. Es importante, en cambio, evitar que la cobertura antiadherente se arañe o se melle, ya  sea durante la cocción o en la fase de lavado; en el primer caso es suficiente con utilizar utensilios de silicona, mientras que para la limpieza han de evitarse por completo  esponjas abrasivas; en general es suficiente pasar una esponja suave con agua caliente y un detergente delicado.

 

 

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